sábado, 22 de enero de 2011

El fin de una "monarquía parlamentaria".



Debido a la corrupción que azota a la casta política de este país quiero hacer hincapié de nuevo en que debemos abrir los ojos de una vez. Necesitamos un cambio. Evolución. YA.

¿Qué es eso de "Monarquía Parlamentaria"? Vale. Hemos vivido con este invento durante 35 años. Demasiado tiempo.

¿Cuánto tiempo más nos va a durar este parche? YO NO LO QUIERO.

Soy consciente de que resultaría imposible dar el salto a lo que yo muchos denominamos "Democracia Digital", pero hay personas que poseen otras fórmulas de afrontar estos cambios, quizás sean el paso intermedio entre el decrépito sistema actual y el esperanzador futuro que plantea el uso de la tecnología en la vida de los españoles, más concretamente en las decisiones políticas o en la manera de legislar. Para ello el autor Antonio Garcia Trevijano hace uso de un blog donde en un post habla del presidencialismos y de la representatividad (http://antoniogarciatrevijano.com/2006/12/10/sentido-del-presidencialismo/). Pero nuestro objetivo debería ser la adopción de la representatividad A ESCALA GLOBAL.

NO QUIERO PARTIDOS.

El partidismo facilita la entrada en los gobiernos de personas no capacitadas. deberíamos EXIGIR que nos representaran (ya no digo gobernaran), las personas MÁS APTAS. Gente cualificada que en este país abunda. Es una vergüenza ver como la ministra de exteriores, Trinidad Jiménez, hace cuatro días lo era de Sanidad. Ambos ámbitos muy relacionados, claro está. ¿Es que sólo a mí me avergüenzan estas cosas?

A mi me apasiona la geografía, historia y la geopolítica, por eso da la casualidad que me centro en esta ministra.
Cuando vaya a Armenia, ¿qué dirá sobre el genocidio armenio o el conflicto del alto de Karabaj?
Cuando visite Kazajistán, ¿se preguntará por qué cambiaron la capital de Almaty a Astaná? Mejor pensado, ¿sabrá dónde esta Kazajistán?
Está claro que sus "asesores" la impedirán meter la pata, como hizo clamando por la autodeterminación del Sáhara Occidental en 2003 (http://www.youtube.com/watch?v=e4xOV0mz1ic&feature=player_embedded) y escondiendo la cabeza viendo la insostenible situación que se vive ahora en esas tierras.

Seguimos dependiendo de la antigua aristocracia fundida con una burguesía que convierte a los principales partidos de este país en lobbys, en reuniones de amigos (o barones como dicen otros y que rima con algo que me tocan constantemente). Aunque quizás yo esté desvariando y no existan tales lobbys. Simplemente quizás yo no quiera ver que el principal estímulo de nuestros gobernantes sea mejorar la calidad de vida de los españoles, llevar nuestro país al progreso y defender las libertades y derechos de todos nosotros.

Pero es que a veces me siento confuso.

Lo más seguro es que sean cosas mías... pero sin pensar mucho me vienen a la cabeza personas que me hacen dudar. Y me vienen las cabezas visibles, gente a la que todos conocemos y que ahora trabajan para los entes que realmente gobiernan, personas como Felipe González, dando la cara por Gas Natural-Fenosa por 150.000 € al año, Jose María Aznar, ayudando a Endesa con sus desmesurables conocimientos por 220.000 € al año o Rodrigo Rato, presidiendo Caja Madrid, con los mismos objetivos que presidió el Ministerio de Economía. No quiero llegar a imaginar cuánta podredumbre infecta a los políticos de este país. De nuestro sudor y trabajo salen sus ingentes presupuestos, dietas y salarios. Claro que se lo merecen. La vida está muy cara y como decía Esperanza Aguirre, "A mí también me cuesta llegar a fin de mes".

Quizás sea una mera casualidad, y en el complicado mundo de defender las libertades y derechos de los españoles de forma vocacional y sin un interés desmedido en el provecho personal, sea necesario ése vínculo tan sólido que une a estas personas con los entes que realmente gobiernan.


¿Qué planteo?

¿Cuál es la solución?

Es tan sencillo como PENSAR. Pensar y no dejarse manipular. Pensar como un conjunto y no como individuos separados. Pensar en el bien común pero actuar por nosotros mismos. Tenemos acceso a la tecnología. Debemos implicarnos en las decisiones que afectarán a nuestra vida y a la de nuestros descendientes.

Una persona, un voto. Así de fácil. A mi no me gustan las opciones que tengo cuando llega la hora de votar. Conozco a mucha gente a las que no le gustan.
Debemos ser pragmáticos. No es difícil.

No quiero que un congreso de los diputados apruebe o no una ley basándose en sus "ideas" o mejor dicho, "intereses de equipo", o de lobby. Es un cachondeo que las personas que nos representan voten por el partido en vez de tener su criterio propio. Me da vergüenza lo que sucede continuamente en el congreso. Los españoles tenemos el derecho de decidir por nosotros mismo. Debemos hacer uso de él.

Quiero ejemplificar. Me encanta:

Propuesta de una ley determinada. Hay que aprobarla o no. Solución: REFERÉNDUM. Cada ciudadano puede pensar y decidir basándose en su criterio si esa ley es buena o no. Si unimos el criterio de todos, tendremos lo que desea el pueblo, el interés común. La DEMOCRACIA de verdad.

Sería muy sencillo que todos los ciudadanos tuvieran acceso a un sistema y que de forma personal (gracias a los avances en seguridad informática, hoy por hoy disponemos de certificados personales digitales o eDNI que hacen real estas opciones), pudieran votar si desean esa ley o no. Eso sí. El sistema obligaría a que la persona que fuera a votar, se hubiera leído la ley completa y hubiera completado con éxito ciertos tests que aseguraran que esa persona dispone del conocimiento mínimo e imprescindible para poder participar en la toma de una decisión tan importante y que a TODOS nos afecta. 
Yo no quiero ser legislado por cualquiera. Pero sé que hay mucha gente preparada y dispuesta para hacerlo.

Sólo habría un inconveniente. Los pobres diputados se quedarían sin trabajo y una importante parte del presupuesto que destina a sus salarios podría ser empleado en I+D, ciencia, innovación...

Que no se preocupen, que hoy por hoy no sucederá... El sistema partidista se auto-protege, se auto-alimenta y se cierra, para que ideas como las mías nunca lo afecten. Eso sí, ¿en 10 o 15 años...? ¿Estaremos preparados?

2 comentarios:

  1. Muy bueno Dani, te planteo otro tema que ya hemos comentado, el derecho a la intimidad y la privacidad, ya sea en la politica o en el ámbito laboral...

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  2. No se tú, pero yo no me fío de la tecnología para esto, tan fácil hace la participación como un fraude masivo.

    Te recomiendo "Teoría pura de la República", en ella, Trevijano explica todo su pensamiento y un modelo a realizar, aunque no sea a nivel global al menos es un empezar.

    Como bien he oído a Trevijano, cada pueblo, cada país tiene su idiosincrasia.

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